¿Has sentido la necesidad de mandar todo a la nada e irte muy lejos y empezar de cero?

Muchas  veces podemos sentirnos agobiados, con una sensación de insatisfacción respecto a nuestro día a día o a la vida que llevamos, y es ahi donde nuestro cuerpo y mente nos dice que necesitamos un cambio, que debemos detenernos.

He conocido personas que hacen cambios drásticos, impactantes y de manera radical: han dejado algo con lo que no estaban a gusto y ha empezado otra cosa en términos laborales, o en el ámbito personal, o incluso mudándose de lugar para su comodidad; pero al pasar el tiempo, se daban cuenta que la historia se repetía y volvían al punto sin retorno, al punto cero de donde trataron de escapar en una primera instancia.

Solemos idealizar y soñar en que el camino ideal para nosotros es un solo camino y que, si elegimos de la forma correcta y coherente todo saldrá bien. Soñamos muchas veces con que habrá un trabajo en el que me sienta por fin realizado, o que esa persona es la que será el amor de mi vida y seré siempre feliz con ella (el); somos viscerales, inconclusos, categorizamos todo en esta: “bueno” o “malo”. Pero la realidad es que el camino que elijamos no es ni de luz ni de oscuridad, siempre encontraremos el camino entre luces, donde una debe converger con la otra, por más que no queramos. Para que tu estés bien en ese camino, tienes que encajar y amoldarte tú desde dentro, trabajar en ti, en lo que eres, en tu identidad como persona y salir de esa zona de confort.

Debes tener presente: a veces está bien cambiar de camino si tenemos claro que no encajamos ahí o que no nos lleva a donde queremos; pero algunas otras buscamos fuera lo que ha de venir desde dentro. Empezamos a retarnos con  cosas diferentes a ver si encontramos el bienestar en algún lado, sin comprometernos con ningún camino, sin tener claro lo que queremos construir en nuestra vida y nuestro entorno. Estamos desorbitados y con las manos atadas.

Es por esta razón que esperamos encontrar lo que en realidad hay que construir dentro de cada uno de nosotros.   El bienestar lo construyes tú, desde dentro.

Está es la manera de tomar tu propio camino, no en el camino como tal, no viene del exterior, no está en las metas que consigues, en los “me gusta”, de tus fotos, en la ropa o la casa lujosa que tienes, o esos premios que ostentas declarar. 

La verdadera esencia de una vida significativa y valiosa es aquella en la que nosotros sentimos que construimos algo enriquecedor y  alineado con lo que consideramos importante para nosotros: eso es lo que nos permitirá disfrutar del camino, aun cuando se tenga dificultad, o  cuando no salga como lo hemos trazado, el vivir a  nuestra manera nos generara gran satisfacción. Tener clara nuestra identidad, nuestras necesidades, los valores y fortalezas que tenemos, ayuda a tener un rumbo de cara a las decisiones que tenemos que tomar desde “nuestro interior”.

Buscar ayuda cuando cambias varias veces de camino y no encontrar resultados para ti, no está mal, es buscar la forma de encontrarte contigo y saber que es lo que quieres y hacia donde vas, es analizar: ¿qué quieres para tu vida?, ¿cómo lo quieres? y ‘¿cuándo lo quieres?. Iniciar un camino diferente nunca es fácil, pero cuando llegas a tu meta, es la mejor retribución  que puedes anhelar. 

Es momento de iniciar y decir “YO PUEDO, YO SOY CAPAZ”

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *